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León Sigüenza
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El pasado 12 de octubre, como cada año, se celebró en El Salvador el "Día de la Hispanidad"

¡Me regocijo por mi raza y deseo que ustedes, igual, disfruten de sus raíces!

Por este motivo traigo para ustedes uno de los más bellos fragmentos literarios que se han escrito.

Contenido éste en el libro "Páginas Escogidas" de nuestro libre pensador y ensayista por excelencia: Alberto Masferrer.

Vicente Alberto Mónico Masferrer, nace el 24 de julio de 1868 en la Villa de Tecapa, hoy Ciudad Alegría, del oriental departamento de Usulután. Fallece en San Salvador el 4 de septiembre de 1932.

Su larga trayectoria esta registrada en el "Diccionario de Autoras y Autores de El Salvador" de Carlos Cañas-Dinarte

Sus ensayos, excelentes todos, forman parte de la Biblioteca Básica de Literatura Salvadoreña, volumen # 2.

"Páginas Escogidas", es una obra que invita a todo lector y lectora a acercarse al siempre -siempre actual- pensamiento de Masferrer. Conocerlo, es realmente edificante e inspirador.

Para muestra y de su ensayo "La misión de América", incluido en este libro, el fragmento que a continuación transcribo para ustedes:

III
AHORA Y EN TI MISMO

"Para que América sea un día una realidad, es necesario que comience a vivir en ti, Hombre Nuevo que anhelas forjar el porvenir.

Para que surja esa raza nueva, limpia, fuerte y cordial, que ha de cumplir los anhelos del mundo, es preciso que nazca ahora y en ti mismo; para que se haga reservario y luego manantial, y que de él broten las fuerzas edificadoras de la nueva vida.

Porque ésta, jamás podrá nacer de una simple construcción mental, jamás de meras fórmulas científicas ni de abstractos y fríos sistemas, sino de una llama que a un tiempo dé luz y calor; de una llama que encendida en tu corazón suba a esclarecer tu pensamiento para que encuentre los caminos, y a caldear tu voluntad para que los recorra.

Así, Hombre Nuevo, has de sentir y de vivir la Misión de América, como una religión; has de sentir que tú eres el llamado a proclamar y difundir esa religión, y que por eso los destinos del mundo están en tus manos. Has de pensar, y decirte, cada día, al asomar el Sol, y cuando resplandezca en el zenit, y cuando se hunda en la lejanía del horizonte: "Los hombres suspiran y ruegan por una nueva vida; los hombres han vertido ya muchas lágrimas y mucha sangre, y sollozan por una nueva vida; el dolor ha inundado y saturado su corazón, y las tinieblas han sepultado su esperanza, y su mente, desconcertada, ya no ve en la creación sino maldad y azar... e imploran una Nueva Vida.

Y esa Nueva Vida sólo puede crearse en América, la tierra en que el pan y la fraternidad son fáciles.
Los destinos del mundo están en las manos de América. Y yo soy América, porque soy la célula, una de las células que la forman. Y es en mí, en mí y ahora mismo, donde América se ha de comenzar a realizar... Sí, yo soy el responsable de los destinos del mundo, y es mi mano la que ha de enjugar sus lágrimas y ha de restañar su sangre..."

Sólo cuando sientas así, y vivas religiosamente así, tendrás derecho a llamarte Hombre Nuevo, y sólo entonces comenzará a surgir la Nueva Raza, purificadora y edificadora, que rescatará de las tinieblas a los hombres desesperanzados.

¡Ahora y en ti mismo! Ahora y en ti mismo, que comience la purificación de la raza, en la sangre y en el espíritu..."

Tomado de "Páginas Escogidas" de Alberto Masferrer volumen # 12 de la colección Trigueros de León. Dirección de Publicaciones e Impresos y CONCULTURA.



Maribel Sánchez
maribel_ pixelescuscatlecos@saltel.net



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