Portada Pixeles Cuscatlecos
Valores Salvadoreños
Artes Plásticas
Clásicos de La Literatura Salvadoreña
Al Pie de La Letra
Vivenciando Lo Nuestro
Choteando en El Salvador
Miscelánea Salvadoreña
Salvadoreñismos
Turismo y fotografías de El Salvador
Escena Salvadoreña
Cocina Salvadoreña
Enlaces
Aspectos de migración
Psicología Salvadoreña
Cursos En-Línea Facetas
:::Encuesta del mes:::
Su pasatiempo preferido:
Leer un libro
Escuchar música
Hacer deportes
Ir a la playa
Ir al cine
Ver TV
Hacer amistades
Ir de baile
Descansar en casa


(Un Voto por Día)



Este sitio utiliza Flash, puede descargar gratis el plug-in aquí:
Descargue Flash Player

Descargue RealMedia

Help stop spam

Add Me!

Easy Submit


Visitas desde el 16 de noviembre de 2002.

FastCounter by bCentral









¡Bienvenidos a este espacio dedicado a los clásicos de la literatura salvadoreña!

En esta edición....

"Cuentos y narraciones" [volumen uno]
De: Francisco Gavidia


Francisco Antonio Gavidia Guandique nació en la ciudad de San Miguel, un 29 de diciembre entre 1863 y 1865. Para efectos conmemorativos, el gobierno y las entidades culturales salvadoreñas adoptaron a 1965 como el "año gavidiano", aunque el tema sobre su fecha natal exacta aún no ha sido clarificado.

Poeta, cuentista, dramaturgo, historiador, musicólogo, ensayista, pedagogo, filósofo, politólogo, periodista, orador, crítico literario y traductor. Es uno de los más altos representantes de la cultura nacional y su obra alcanza dimensiones enciclopédicas, ya que casi abarca todos los ámbitos del Humanismo.

Graduado de bachiller en su ciudad natal, se trasladó a San Salvador en 1880, para inscribirse como alumno regular de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de El Salvador, en la que cursó un par de semestres antes de tomar la decisión de convertirse en un autodidacta incansable.

A nivel mundial, Gavidia destaca por haber sido el orientador del poeta nicaragüense Rubén Darío en la renovación modernista de la poesía hispanoamericana -de la que surgiría el nuevo verso alejandrino castellano, a partir de su adaptación del francés-, cuando ambos eran adolescentes (1882).

Debido a sus exhaustivas jornadas de lectura y estudio, la salud de Gavidia se vio perjudicada de gravedad en 1884, a causa de un reblandecimiento cerebral (conato de derrame cerebral) Esta afección neurológica le fue tratada en la capital francesa, a donde viajó como parte de la comitiva del presidente Dr. Rafael Zaldívar. En Madrid, el mandatario recogió para el joven convaleciente el diploma que lo acreditaba como miembro de la Real Academia Española, la máxima entidad de la lengua castellana. Francisco Gavidia murió en San Salvador en 1955.

Transcribo para ustedes de su libro "Cuentos y narraciones" un fragmento de:

"LA LOBA"

"Es Cacaotique, que modernamente se pronuncia y escribe con toda vulgaridad Cacahuatíque, un pueblo encaramado en las montañas de El Salvador, fronterizas a Honduras. Por ahí nació el bravo General don Gerardo Barrios, que, siendo Presidente de la República, más tarde, se hizo en Cacahuatique una finca de recreo, con dos manzanas de rosales y otras dos de limares, un cafetal que llegó a dar 900 sacos, y una casa como para recibir a la Presidenta, mujer bella y elegante por extremo. Un vasto patio de mezcla, una trilla y una pila de lavar café; una acequia que charlaba día y noche al lado de la casa, todo construido en la pendiente de una colina, arriba y de modo que se dominaban de allí las planicies, los valles y vericuetos del cafetal cuando se cubría de azahares; la montaña muy cerca en que se veían descender por los caminos, casi perpendiculares, a los leñadores con su haz al hombro; por otro lado, montes, por otro, un trapiche, a tiempos moliendo caña, movido por bueyes que daban la vuelta en torno suyo, a tiempos enfundado en un sudario de bagazo, solitario y silencioso bajo un amate copudo; más allá cerros magníficos, uno de los cuales estaba partido por la mitad; limitando la finca, una hondonada en cuyo abismo se enfurecía un torrente, lanzando ahogados clamores; aire frío, cielo espléndido, y cinco o seis muchachas bonitas en el pueblo; éstos son recuerdos de la infancia.

Mi padre compró la finca a la viuda del Presidente, y dejando a San Miguel vivimos en ella por tres años. Yo tendría entonces unos ocho. Algo más quisiera escribir sobre aquel pueblo, pero no hay tiempo; no dejaré de mencionar, sin embargo, uno de los más soberbios espectáculos que puede verse. Desde la plazoleta del Calvario se ve extenderse un valle de diez o doce leguas de anchura. Por él pasaban otro tiempo, formando selvas de picas, carcajo al hombro, las huestes innumerables de Lempira. En el fondo del valle se ve arrastrarse el Lempa, como un lagarto de plata. En un lado del río, hasta San Salvador, se llamó Tocorrostique; hasta San Miguel, se llamó Chaparrastique. Más allá del valle se extiende el verde plomizo de las selvas de la costa; y más allá como el canto de un disco, la curva azul de acero del Pacífico".

Tomado de "Cuentos y narraciones" de Francisco Gavidia volumen uno de la Biblioteca Básica de Literatura Salvadoreña.

Si quiere conocer más sobre la biografía de Francisco Gavidia y otros autores salvadoreños puede consultar el "Diccionario de autoras y autores salvadoreños" de Carlos Cañas- Dinarte.

DIRECCION DE PUBLICACIONES E IMPRESOS y CONCULTURA.




Maribel Sánchez
maribel_ pixelescuscatlecos@saltel.net


"Cuentos y narraciones" de Francisco Gavidia, volumen uno


Portada


Contra-portada



"Diccionario de autoras y autores salvadoreños" de Carlos Cañas- Dinarte


Portada


Contra-portada



¡Suscríbase a nuestra lista de correo!
Para informarse acerca de todo lo nuevo en Pixeles Cuscatlecos.


Ingrese su nombre y email en las casillas abajo:
Nombre:
Email:  
Suscribirse      Borrar de lista

Quienes somos | Nuestro objetivo | Copyrights | Política de privacidad |

© Pixeles Cuscatlecos 2002 - 2003. Todos los derechos reservados.
 




'); document.write(''); // End --> Visite la sección de Cursos En-Línea de FACETAS