Portada Pixeles Cuscatlecos
Valores Salvadoreños
Artes Plásticas
Clásicos de La Literatura Salvadoreña
Al Pie de La Letra
Vivenciando Lo Nuestro
Choteando en El Salvador
Miscelánea Salvadoreña
Salvadoreñismos
Turismo y fotografías de El Salvador
Escena Salvadoreña
Cocina Salvadoreña
Enlaces
Aspectos de migración
Psicología Salvadoreña
Cursos En-Línea Facetas
:::Encuesta del mes:::
Su pasatiempo preferido:
Leer un libro
Escuchar música
Hacer deportes
Ir a la playa
Ir al cine
Ver TV
Hacer amistades
Ir de baile
Descansar en casa


(Un Voto por Día)



Este sitio utiliza Flash, puede descargar gratis el plug-in aquí:
Descargue Flash Player

Descargue RealMedia

Help stop spam

Add Me!

Easy Submit


Visitas desde el 16 de noviembre de 2002.

FastCounter by bCentral











Como es costumbre, y la razón de existir de esta sección, los expondré con algunos neologismos (palabras nuevas, inventadas por el pueblo salvadoreño a través de su historia); con algunos cambios semánticos (algunos significados distintos del que tienen en el idioma español algunas palabras); con barbarismos (deformación de los vocablos españoles) y extranjerismos (adopción de palabras de otros idiomas, tal como se pronuncian en su lengua original o adaptadas a la pronunciación salvadoreña).

Este mes, me auxiliaré -como ocasionalmente lo hago- de los exquisitos escritos de Don Francisco Andrés Escobar; específicamente de su artículo titulado: TESORO MÍO ¡Que los disfruten!

p.d. Al final del artículo, encontrarán el significado de algunas palabras que son Salvadoreñismos 100%

TESORO MÍO
Por: Francisco Andrés Escobar 

"Pues ya que se animó a venir otra vez, ahora le voy a contar sobre los bailes de agosto. Fíjese que una vez que había pasado la Bajada, el gentío se iba a las ruedas, a darse gusto. A veces las ponían en la avenida Independencia, a veces en el Campo de Marte -parque infantil, le dicen hoy-, a veces en el mero centro. ¡Aquello daba gusto, con toda la gente luciendo sus estrenos! Pero había otra catizumbada que se iba a sus casas, a prepararse para el baile. ¡Porque el cinco de agosto, en la noche, era el gran baile de gala: que onde los empleados de comercio, que onde los obreros, que en La Concordia, que en el casino!

Yo y mis hermanas íbamos al baile del comercio. Pero antes íbamos a ispiar la entrada de la gente al casino, que quedaba en la esquina contigua a lo que fue el Banco Hipotecario. ¡Aquello hervía, esperando la entrada de la muchachada de la jailai! Ellas llegaban con vestidos largos, vueludos, ¡de unas telas! ¡¡Y llevaban unos sombreros!! Ellos iban de negro, de frac. Así, iban entrando a aquel lugar de paredes blanquísimas, adornado con guirnaldas de flores y hojas, con grandes espejos en las paredes. Y fíjese que hay dos cosas de las que ya casi nadie se acuerda: los famosos carnés de baile y la mentada rusia.

Los carnés eran unas libretillas en las que estaban anotadas todas las piezas que iba a tocar la orquesta. Ellas llevaban la de ellas; y ellos, la de ellos. Decían: 'Yo quiero bailar con usted: Tesoro mío', que era una pieza de entonces. Si ella daba el sí, cada uno lo anotaba en su carné.

Así, todos sabían qué pieza les tocaba bailar y con quién. ¡El gusto de las muchachas era tener llena la libretilla aquella, y que no les tocara planchar, o sea quedarse sentadas!

Lo de la rusia era otra cosa. En los lugares con suelo de ladrillo de barro -porque también se bailaba en casas y otros locales-, para que los bailarines se pudieran deslizar con facilidad, echaban primero una capa de aserrín y después la cubrían con una tela gruesa a la que le decían rusia. Luego, le echaban algo de no me acuerdo qué bórico, o boratado, para que quedara manidita.

A los otros lugares que no eran el casino íbamos a bailar todas las mengalas y el puro pueblo. Pero allí también había buen gusto en el vestido y educación en las maneras. Uno iba de largo; ellos, de saco y corbata. ¡Y qué capaz que lo sacaran a bailar a uno de su solo jalón! Ellos decían: '¿Me permite esta pieza?', y extendían el brazo. Si uno consentía, se levantaba, se agarraba del brazo del muchacho, y se iba con él al centro del salón, a pasearse dando vueltas y vueltas, para mientras la orquesta empezaba a tocar.

¡Mmmm, aquellos bailes duraban hasta buena madrugada! Allí se bailaban valses, chotís -¡Viera qué lindo era el chotís: se bailaba casi en cuatro ladrillos!-; allí se bailaban polcas, mazurcas, foxtrotes. ¡Aquello era bailar! ¿No quiere ver unas fotos?"

Trae las fotos. Están sepias, descoloridas. Allí está el San Salvador sereno y arbolado de otros años. Sus mujeres sencillas, con sus naguas y rebozos. Sus damas acomodadas, con sus estilizados vestidos, sombreros y collares. Sus caballeros pudientes, con sus ternos completos. Sus indios, con sombreros, caites y cotones. Y viendo aquellos recuerdos, otra tarde nos recubre con las nostalgias de una ciudad que se fue.

Salvadoreñismos y su significado:

Catizumbada : Neologismo = montón.

Onde : Aféresis = donde.

Ispiar : Barbarismo = espiar.

Jailai : Extranjerismo = high life (de la alta sociedad)

Rusia : Un tipo de tela.

Mengala : Neologismo = mujer de clase obrera.

Chotís : Un tipo de baile.

Foxtrotes : Un tipo de baile.

Fuente: La Lengua Salvadoreña / El Español que hablamos en El Salvador. Pedro Geoffroy Rivas. 2da. Edición 1999.



Licda. Roxana Sánchez Molina
roxana_pixelescuscatlecos@saltel.net





¡Suscríbase a nuestra lista de correo!
Para informarse acerca de todo lo nuevo en Pixeles Cuscatlecos.


Ingrese su nombre y email en las casillas abajo:
Nombre:
Email:  
Suscribirse      Borrar de lista

Quienes somos | Nuestro objetivo | Copyrights | Política de privacidad |

© Pixeles Cuscatlecos 2002 - 2003. Todos los derechos reservados.
 





'); document.write(''); // End --> Visite la sección de Cursos En-Línea de FACETAS