Portada
Valores salvadoreños
Artes plásticas
Psicología salvadoreña
Literatura básica
Vivenciando lo nuestro
Salvadoreñismos
Turismo
Escena salvadoreña
Cocina salvadoreña
Miscelánea
Nuevo canal
Enlaces
Nuevo canal
Nuevo canal
Nuevo canal
:::Encuesta del mes:::
Lugar de su procedencia:
El Salvador
USA
Canadá
Otro país en continente americano
Suecia
Otro país en continente europeo
Asia
África
Australia


(Un Voto por Día)



Este sitio utiliza Flash, puede descargar gratis el plug-in aquí:
Descargue Flash Player

Descargue RealMedia

Help stop spam

Add Me!

Easy Submit


Visitas desde el 16 de noviembre de 2002.

FastCounter by bCentral










LA SANTA QUE FUE TECLA
(Parte 1)

Ernesto Rivas Gallont


En sesión del 29 de diciembre de 1866, el Concejo Municipal de Santa Tecla, presidido por el pro-hombre Dr. Manuel Gallardo y a moción de "varios individuos de la Corporación", acordó "elegir por Patrona de la Ciudad a Sta. Tecla, en cuyo día se hará anualmente una función solemne, solicitándose previamente, la aprobación del Gobno. Eclesiástico".

El acuerdo fue aprobado por el Prelado, don Tomás Miguel Pineda y Saldaña y, en razón de ello, la familia López, propietarios de la antigua hacienda Santa Tecla, que guardaba la venerable imagen de la santa, decidió "depositarla" en el Templo de Concepción, que había sido bendecido, días antes, el 8 de diciembre.

Santa Tecla de Icono Considerada como la primera mártir cristiana llamada "Igual a los Apóstoles", Tecla es especialmente reverenciada en la Iglesia Oriental. Conocida como Tecla de Iconio, es categorizada en los apócrifos Actos de Pablo y Tecla como «protomártir». Esta santa era tan respetada que las jóvenes a quienes se imponía el nombre de Tecla eran educadas en un convento desde su nacimiento y, por lo general, debían permanecer en él toda su vida.

Como muchas historias sobre Jesús y los Apóstoles, originalmente los relatos sobre Tecla se trasmitían oralmente durante el primer siglo de nuestra era. A pesar del carácter puramente legendario de su historia, no es imposible que esté conectada con una persona histórica.

La Santa nació en una próspera familia pagana en la ciudad de Iconio (actualmente Konia, capital de la provincia del mismo nombre, hacia el sur del centro de Turquía) en el año 16 de la era cristiana. Cuando cumplió sus 18 años, se comprometió con un joven llamado Zamiro.

Recién llegado a Iconio, en su primer viaje alrededor del año cuarenta, predicaba Pablo, el infatigable "Apóstol de los Gentiles", sin quien el cristianismo no existiera, sobre las virtudes de la virginidad. Durante tres días y tres noches consecutivos, Tecla sentada en su ventana escuchó a Pablo y tan prendada quedó de la doctrina expuesta por el predicador, que se incorporó al número de sus discípulos. Viendo esto Teoclia, la madre de Tecla, hizo venir a su casa a Zamiro, su prometido, quien al llegar preguntó: "¿Dónde está mi Tecla?" Luego, al encontrarla inmóvil en su ventana, dirigiéndose a su novia la saludó y le dijo: "Tecla, mi prometida, ¿por qué has adoptado esta actitud? ¿Qué daño te ha causado este extranjero?" Prorrumpieron en un copioso llanto, Zamiro por haber perdido a su prometida, Teoclia por haber perdido a su hija y el servicio doméstico por haber perdido a su ama. Y hubo así pesar universal en la familia.

Cuando Tecla hizo pública su decisión de "perder antes la vida que dejar de ser doncella", fue acusada, ante el procónsul, por su propia madre, del delito de haber abandonado el domicilio para unirse al apóstol, y el procónsul ordenó que tanto Pablo como Tecla fuesen apresados y conducidos a su presencia. Durante el juicio a que fueron sometidos Pablo y Tecla, la madre de la que sería santa, no cesó de dar voces acusando a su hija de haber huido del hogar y de su prometido, y de haberse ido siguiendo a aquel otro hombre. El procónsul, al final del juicio, dictó esta sentencia: "Que Pablo sea expulsado de Iconio y que Tecla sea quemada viva".

De acuerdo con el dictamen del procónsul, Tecla fue atada, desnuda, a una hoguera. Al ver su belleza el procónsul, arrepentido, lloró copiosamente. Con sus ojos fijos en la multitud, Tecla vio a nuestro Señor Jesucristo en la persona de Pablo y se dijo a sí misma, "Pablo ha venido a verme en esta circunstancia tan desesperante", y al fijar sus ojos en el apóstol, este ascendió al cielo instantáneamente. El fuego fue encendido, pero cuando las llamas se acercaron a Tecla, surgió una gran erupción del suelo en donde la santa estaba y cayó de repente una fuerte tormenta de lluvia y granizo que extinguió el fuego. Avergonzado por su fracaso, el procónsul liberó a Tecla. Entonces ella le dijo a Pablo: "Si te place, yo te acompañaré a donde quiera que vayas". Pablo le replicó: "La gente tiene mucha inclinación a la lujuria y, siendo tú tan hermosa, me temo que tendrás que confrontar muchas tentaciones y habrás de superarlas". No obstante la terrible advertencia, ella decidió acompañarlo.



Ernesto Rivas Gallont
netorivas@integra.com.sv


¡No se pierda de leer la 2nda parte de de este reportaje en nuestra próxima edición!











Summer Car

¡Suscríbase a nuestra lista de correo!
Para informarse acerca de todo lo nuevo en Pixeles Cuscatlecos.


Ingrese su nombre y email en las casillas abajo:
Nombre:
Email:  
Suscribirse      Borrar de lista
Envíe esta página a sus amigos

Nombre Email
Usted:
Su amigo(a):

[ Get your own FREE referral system! ]



Quienes somos | Nuestro objetivo | Copyrights | Política de privacidad |

© Pixeles Cuscatlecos 2002. Todos los derechos reservados.
 









Reunion

'); document.write(''); // End -->
'); document.write(''); // End -->