Portada Pixeles Cuscatlecos
Valores Salvadoreños
Artes Plásticas
Clásicos de La Literatura Salvadoreña
Al Pie de La Letra
Vivenciando Lo Nuestro
Mi Querida Santa Tecla
Miscelánea Salvadoreña
Salvadoreñismos
Turismo y fotografías de El Salvador
Escena Salvadoreña
Cocina Salvadoreña
Enlaces
Aspectos de migración
Psicología Salvadoreña
Cursos En-Línea Facetas
:::Encuesta del mes:::
Lugar de su procedencia:
El Salvador
USA
Canadá
Otro país en continente americano
Suecia
Otro país en continente europeo
Asia
África
Australia


(Un Voto por Día)



Este sitio utiliza Flash, puede descargar gratis el plug-in aquí:
Descargue Flash Player

Descargue RealMedia

Help stop spam

Add Me!

Easy Submit


Visitas desde el 16 de noviembre de 2002.

FastCounter by bCentral










La Santa Que Fue Tecla
(Parte 2)
Ernesto Rivas Gallont


Santa Tecla de Icono En su peregrinar, en el que fuera el primer viaje de Pablo, llegaron a Antioquía, donde un cierto noble sirio llamado Alejandro, magistrado de la ciudad, se enamoró de Tecla, la abrazó y la besó en la calle y le propuso: "¿Quieres ser mi amante?"

Como Alejandro insistiera en que se fuese a vivir con él y ella rechazara indignada semejante proposición, despechado el tal sujeto la denunció ante el juez, acusándola de sacrílega y consiguió que el juez la condenara a morir en el circo, devorada por fieras.

Al día siguiente, Tecla fue conducida hasta el circo; sacaron de sus jaulas a varios osos, leones y leonas, pero una de estas leonas se posó a los pies de la santa mártir para protegerla. Y, pese a que todos estos animales estaban hambrientos, lejos de lanzarse sobre ella comenzaron a devorarse unos a otros, sin hacer el menor caso de Tecla, quien salió de la pista completamente ilesa.

El juez enfurecido, ordenó que la arrojaran a una piscina en la que había cocodrilos y caimanes, pero no obtuvo el resultado que pretendía, porque Tecla, al caer en el estanque, exclamó: "Que esta agua me sirva de bautismo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo", y al decir esto, todos los animales feroces que había en el estanque murieron repentinamente.

En vista de este nuevo fracaso, fue llevada nuevamente al circo por orden del juez para ver si esta vez una serie de animales más terribles que los que soltaron en la ocasión anterior la devoraban; pero no la devoraron, porque en el mismo momento en que las fieras salieron de sus jaulas, unas piadosas matronas rociaron a los animales con un líquido muy oloroso que los dejó repentinamente mansos y adormecidos.

Como el prefecto viera que las fieras estaban amodorradas y no atacaban a la santa, ordenó que introdujeran en el coso una manada de toros bravísimos cuya acometividad previamente había sido exasperada clavando en sus cascos herraduras de hierro ardiente y ligando sus testículos con cuerdas muy apretadas. Cuando los toros entraron en la pista, los captores arrojaron a Tecla atada de pies y manos. Los toros la vieron caer, pero no fueron hacia ella sino que se quedaron repentinamente quietos, sin moverse de donde estaban; y como las ligaduras con que habían atado a la joven se quemaron milagrosamente, ella salió ilesa de la prueba a la que había sido sometida.

Tecla se reunió otra vez con Pablo, con él se marchó a Selucia (ciudad costera a unos 25 km de Antioquía) y permanecieron juntos, hasta que, con su beneplácito, Tecla regresó a Iconio. Al llegar, se enteró de la muerte de Zamiro y como comprobara la obstinación de su madre en su anterior maldad, se fue a vivir con un numeroso grupo de doncellas, en régimen de comunidad, gobernando a sus compañeras y exhortándolas a la oración y a la observancia de la castidad perpetua.

Así vivió, como ermitaña durante setenta y dos años y, a los noventa años de edad, murió. No se sabe si murió en Iconio o en Roma, adonde fue milagrosamente transportada cuando se enteró de la muerte de Pablo. Más tarde, fue enterrada cerca de la tumba de Pablo, aunque, cuando menos, tres lugares reclaman poseer su tumba: Mariemlik, Turquía; Malula, Siria; y Roma.

A Santa Tecla se dirigen oraciones para curar las mordeduras de caballo.

La imagen de la santa patrona que se conserva en Concepción, la muestra sosteniendo en su mano derecha una mano que supuestamente es la suya que le había sido amputada. La única mención encontrada en las varias biografías que he estudiado de la santa, de la amputación de su mano y de cómo le retoñó, es la que refiero más adelante sobre la llegada de la reliquia a Tarragona, España en 1321. Sin embargo, seguramente nuestra Patrona y Santa Tecla de Iconio son la misma persona. Esto lo evidencia la presencia, a los pies de la imagen tecleña, de la leona que la protegió cuado fue arrojada al circo para ser devorada por animales salvajes. Otra prueba más se refiere a la fecha en que se celebra a la santa, el 23 de septiembre, es la misma para la de Iconio, para la tecleña y para la tarraconense.



Ernesto Rivas Gallont
netorivas@integra.com.sv

¡No se pierda de leer parte 3 de este reportaje en nuestra próxima edición!











Las tarifas más bajas a los mejores destinos

¡Suscríbase a nuestra lista de correo!
Para informarse acerca de todo lo nuevo en Pixeles Cuscatlecos.


Ingrese su nombre y email en las casillas abajo:
Nombre:
Email:  
Suscribirse      Borrar de lista

Quienes somos | Nuestro objetivo | Copyrights | Política de privacidad |

© Pixeles Cuscatlecos 2002 - 2003. Todos los derechos reservados.
 






'); document.write(''); // End --> Visite la sección de Cursos En-Línea de FACETAS

'); document.write(''); // End -->

Las tarifas más bajas a los mejores destinos