- UnSi vamos hablar de investigación en El Salvador vamos hablar del trabajo que se está haciendo en pro a los pueblos originarios de el país con el afán de rescatar lo poco que se conoce sobre las diferentes ramas, cocina, medicina, idioma, astrología, tenemos las diferentes universidades Universidad tecnológica de El Salvador (UTEC), Universidad de El Salvador (UES), Universidad Francisco Gavidia (UFG), trabajando en pro investigación, pero que sucede con instituciones como la Universidad Don Bosco (UDB) se encuentran mayormente enfocadas en los pueblos originarios con proyectos enfocados en el occidente del país.
¿Cuál es el concepto de la investigación social?
«La investigación social es un proceso sistemático cuyo objetivo es obtener información y responder a distintas preguntas o cuestiones que se vinculan con cuestiones sociales. De esta manera, se pueden abarcar una amplia gama de temas, como las interacciones humanas, los procesos culturales, las dinámicas de grupos, etc. Interrogantes que pueden ayudarnos a entender mucho mejor el mercado al cual nos dirigimos». CIMEC, 2019.
La investigación es, en su esencia, el motor fundamental de la evolución humana. Desde que nuestra especie empezó a observar las estrellas y a dominar el fuego, la necesidad de responder al “por qué” de las cosas ha moldeado nuestra existencia.
A diario nos hacemos preguntas a las cuales urgen respuesta y aquí estamos buscando resolverlas, ¿como? A través de la investigación social, sin este principio de la ciencia sería imposible resolver.
No se trata simplemente de un ejercicio académico confinado a laboratorios o bibliotecas, sino de una herramienta viva que transforma la curiosidad innata en conocimiento aplicable. Cada avance tecnológico, cada tratamiento médico y cada derecho social consolidado en la actualidad existe porque alguien, en algún momento, se dedicó a investigar lo desconocido.
En el ámbito del bienestar global, la investigación científica y médica actúa como un escudo protector para la humanidad.
Frente a la crisis climática, son los investigadores quienes analizan los patrones atmosféricos, desarrollan energías renovables y buscan materiales biodegradables para mitigar el impacto humano en el planeta. En paralelo, la exploración en ingeniería y ciencias de la computación impulsa la era digital, permitiendo la creación de herramientas de inteligencia artificial, telecomunicaciones globales y sistemas de automatización que redefinen la economía y la conectividad mundial.
Desde una perspectiva social y cultural, investigar nos permite entendernos a nosotros mismos, preservar nuestra memoria colectiva y construir sociedades más justas.
¿Investigadores reconocidos de El Salvador?
Alejandro Dagoberto Marroquín: Historiador y antropólogo, es considerado uno de los fundadores de las ciencias sociales modernas en el país y pionero en la profesionalización de la sociología en la Universidad de El Salvador (UES).
Álvaro Artiga González: Reconocido politólogo, investigador y profesor del Departamento de Sociología y Ciencias Políticas de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), es un referente clave en el análisis de los sistemas de partidos políticos, los procesos electorales y el ejercicio del poder.
René Martínez Pineda: destacado sociólogo, columnista y académico, famoso por sus enfoques críticos de la cotidianidad y autor de numerosas publicaciones que analizan la historia de la sociología nacional y las dinámicas urbano-populares.
Carlos Gregorio López Bernal: Historiador, investigador de la UES y autor de importantes textos sobre el siglo XIX, el Estado, y los movimientos políticos, destacando por sus estudios críticos sobre la memoria histórica de la posguerra salvadoreña.
Ricardo Roque Baldovinos: Ensayista y sociólogo de la UCA, con una gran trayectoria en el estudio de la cultura, la literatura y la identidad en El Salvador y Centroamérica.
Después de conocer quienes son las voces y las letras, las mentes que nos ayudan a salir adelante y nos hacen destacar con temas de interés público, conocer a través de la investigación cualitativa, llegamos a cómo llevar a cabo una entrevista:
1. El Diseño de la Entrevista (La Preproducción)
Antes de encender el micrófono o sentarte frente al entrevistado, debes construir la estructura de la conversación.
Definir el objetivo: Pregúntate siempre: ¿Qué quiero que la audiencia descubra con esta entrevista? o ¿Qué información específica necesito obtener? Tener un norte claro evita que la conversación se disperse.
Investigación profunda es decir Investiga a fondo a tu invitado. Lee sus artículos, revisa sus redes, escucha intervenciones anteriores o analiza su trayectoria. Esto te permitirá formular preguntas novedosas y evitar las obviedades que ya has respondido mil veces, pero como investigadora esto es clave.
Selección del enfoque: Decide el tono y el ángulo. ¿Será una entrevista de perfil humano, técnica, de opinión o de confrontación? El enfoque determinará el tipo de preguntas.
Construcción de la guía de preguntas (El guión): No escribas un cuestionario rígido; diseña una guía temática.
Organiza las preguntas con una estructura clara:
Introducción/Ruptura de hielo: Preguntas sencillas y cómodas para generar confianza.
Cuerpo/Núcleo: El bloque central con las preguntas más profundas, complejas o importantes para el objetivo.
Cierre: Preguntas de reflexión, conclusiones o proyecciones hacia el futuro.
2. Tipos de Preguntas: El Secreto del Flujo
Para que la entrevista se sienta como una conversación natural y no como un interrogatorio.
Úsalas sólo para confirmar datos o precisar información.
Preguntas de seguimiento (Repreguntas): Son las más valiosas. Nacen de escuchar atentamente al entrevistado (ej. “Hace un momento mencionaste que fue difícil, ¿a qué te referías exactamente con eso?”).
3. La Ejecución (Cómo se hace la entrevista)
El momento de la verdad requiere balancear el control técnico y la conexión humana.
Crear un ambiente de confianza (Rapport): Habla con el invitado unos minutos antes de empezar formalmente. Explícale brevemente la dinámica, el tiempo estimado y asegúrate de que se sienta cómodo.
Escucha activa (El superpoder del entrevistador): El error más común es pensar en la siguiente pregunta mientras el invitado aún está hablando. Escucha con atención genuina; a menudo, las mejores declaraciones surgen de un hilo que el entrevistado dejó suelto en su respuesta anterior.
Controlar el ritmo y el tiempo: Si el invitado se desvía demasiado del tema, redirige la conversación con sutileza (ej. “Eso es fascinante, y conectándolo con lo que hablábamos al principio…”).
Manejar los silencios: No le temas al silencio. A veces, si dejas una pausa de dos segundos después de que el entrevistado termine de hablar, este añadirá un detalle extra o una reflexión más íntima para llenar el vacío.
4. El Post-Cierre
Al terminar, agradece siempre el tiempo del invitado. Si la entrevista será emitida, transmitida o publicada posteriormente en algún formato digital o radial o libro, informar las fechas estimadas de publicación para mantener una buena relación profesional.
Esto último es esencial desde la óptica con la que se hace.
Tec. Helen Jovel